Al igual que otros aspectos de la sociedad Venezolana, la tecnología ha tomado un espacio fundamental, que va de la mano con el ritmo de crecimiento de nuestra población. En un panorama global nos encontramos que la demanda de productos y servicios apunta fundamentalmente a artículos relacionados con la tecnología (internet, telefonía, radio, televisión, redes, procesadores, ordenadores, electrodomésticos inteligentes, microbiología y otros). La educación en Venezuela en los últimos cinco años ha tenido un auge Humanista, que involucra la formación integral de un ser social, con equidad y justicia, en igualdad de condiciones y oportunidades según el nuevo Diseño Curricular Bolivariano (2007).
Considerando estas características, la formación del individuo desde el preescolar, la educación media y superior, requiere la trasmisión de conocimientos sobre el empleo adecuado de la tecnología, quien es sin duda una herramienta indispensable, dentro del acelerado ritmo de la sociedad, lo cual le permite al educando vivir un súper aprendizaje, esto es razón de las nuevas herramientas que paulatinamente va adquiriendo tanto en las aulas, como en la ciber autopista de la información, de maneras que bajos circunstancias que involucran carga horaria intensiva, saturación de actividades, crecimiento poblacional de las ciudades capitales, hace indispensable la aplicación al campo educativo el uso de la informática y de las nuevas tecnologías, sin embargo, el uso indiscriminado de estos medio implica la toma de espacios de la vida humana, el sedentarismo, poco espacio para la socialización y recreación, afectando negativamente nuestro desarrollo educativo de forma integral.
En este orden de ideas, las políticas educativas, se han orientado hacia el uso educativo de la tecnología, siendo las mas antigua la creación de los Centros Bolivarianos de informática y telemática, los INFOCENTROS y otros, quienes ponen a la disposición de la sociedad (alumnos, docentes, comunidad) desde las escuelas y bibliotecas, la tecnología, con la orientación oportuna de un docente, esto permite el máximo aprovechamiento de esta versátil herramienta, que requiere de nosotros perspicacia, habilidad, y ética al momento de usarla, para no alterar nuestro contexto de forma negativa.
(Artículo realizado por los Participantes del Diplomado de Docencia Universitaria 09¬/02, de la UPEL-MACARO Extensión Apure: Abg. Yeudys Martínez, Lcda. Mariana Pérez, Lcda. María Dellan, Lcdo. Carlos Lovera, Lcda. Rosario Duran, Lcda. Marly Gutiérrez).










